Viviendo Música: Viva la Vida

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«Viva la vida» es el segundo sencillo de Viva la Vida or Death and All His Friends, cuarto álbum de estudio de la banda Coldplay. El sencillo ha vendido más de cinco millones de copias sólo en EE.UU. Ganó un Premio Grammy cómo la mejor canción del 2009. La letra de esta canción hace referencia a Luis XVI, quien fue rey de Francia antes y durante la Revolución francesa, en la cual el pueblo se alzó contra el gobierno; esto aunque no se dice claramente se puede entender en varias oraciones de la canción. En sí la canción es cantada por el rey, quien ve cómo se desmorona su reinado y va a ser decapitado. Analizaremos su letra en este artículo.

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I used to rule the world (Yo solía gobernar el mundo.)
Seas would rise when I gave the word (Los mares se alzaban cuando yo lo ordenaba.)
Now in the morning I sleep alone (Ahora, cuando llega la mañana, yo duermo solo.)
Sweep the streets I used to own. (Barro las calles que antes solía poseer.)

Después de leer esta parte, estamos seguros de que estamos hablando de alguien que solía gobernar, un rey. Estamos hablando de una monarquía absoluta (Yo solía gobernar el mundo, los mares se alzaban cuando yo lo ordenaba). Aunque esto es demasiado obvio y muy fácil de captar, hay un detalle que llama la atención, el intérprete asegura que ahora, cuándo llega la mañana, duerme sólo. Es Luis XVI en sus últimos momentos, capturado en “El  Temple”, histórica y monumental fortaleza francesa (célebre por haber servido como prisión de maestros templarios), donde pasa sus últimos días antes del juicio. Está separado de su Familia, (la Reina y sus 3 hijos). Está solo y pensando en lo que se había convertido.

Un poco de historia.

Luis XVI fue un monarca francés. Desde su llegada al trono intentó establecer reformas estatales pero la oposición le impidió llevar a cabo sus medidas absolutistas. Intentó en seis ocasiones (1774-1776, 1781 y cuatro en 1787) realizar reformas, estableciendo un impuesto equitativo que sustituyera a la talla heredada del feudalismo.

Después de luchar en la Guerra de los Siete Años y la Revolución Americana, el gobierno francés de Luis XVI estaba profundamente endeudado. La nobleza y el clero rechazaron propuestas para aumentar los ingresos reales que les obligarían a comenzar a pagar impuestos. Esto no se sentaba bien con los plebeyos, que tendrían que soportar la carga financiera a pesar de tener sólo un papel limitado en la formación de la política.

Inspirados por las filosofías de la Ilustración que hacían hincapié en la igualdad de todas las personas, estos plebeyos formaron su propio cuerpo legislativo, ganando el apoyo de los pobres que estaban descontentos con la respuesta del rey al aumento de los precios de los alimentos.

Debido a su desacuerdo con las leyes y reformas (como la confiscación de bienes de la iglesia y la Constitución civil del clero), y viendo lo rebajada que había quedado su autoridad, Luis XVI adoptó una doble actitud, aparentando en público estar de acuerdo con la Asamblea y conspirando en privado en contra de ella, para eliminar a los revolucionarios del poder. El rey decidió fugarse para unirse a un ejército afín, pero fue detenido en Varennes-en-Argonne, llevado de vuelta a París y suspendido de sus funciones.

El 14 de septiembre de 1791, Luis aceptó la Constitución francesa reformada por los revolucionarios (en realidad no estaba de acuerdo con su contenido; la aceptó por temor a la Asamblea). El soberano, impulsado por parte de la Asamblea, declaró la guerra a Austria pero en junio de 1792 usó su poder de veto para prohibir la deportación de los sacerdotes que no habían jurado fidelidad a la nueva Constitución y la creación de un cuerpo de soldados provinciales para asignarlos fuera de París.

En un asalto a las Tullerías, el 20 de agosto fue arrestado (a causa del descontento del pueblo con el monarca), puesto a disposición de la Convención Nacional (en sustitución de la Asamblea Legislativa constitucional) y procesado. Finalmente, fue guillotinado el 21 de enero de 1793.

Sigamos con la letra de la canción.

I used to roll the dice (Yo solía tirar los dados…)
Feel the fear in my enemy’s eyes (…sentía el miedo en los ojos de mi enemigo.)
Listened as the crowd would sing: (Escuchaba cómo la gente cantaba…)
“Now the old king is dead, long live the king” (…ahora que el viejo rey ha muerto, ¡larga vida al rey!)

Esta parte se refiere a cuando Luis XVI se había convertido en un rey cuando su abuelo Luis XV, murió de viruelas. Estaba esperando con Marie-Antoinette (María Antonieta) en un salón (el heredero aparente no fue permitido entrar en la habitación del rey moribundo para no verse afectado, iba a ser rey) cuando los cortesanos llegaron corriendo a ellos y gritando todo Sobre el castillo después de oír que el rey falleció en su cámara: “¡El viejo rey está muerto, vive el rey”. Fue entonces cuando Luis XVI cayó de rodillas y dijo su famosa oración: “Dios mío, guíanos, somos demasiado jóvenes para reinar”.

De hecho, la frase El rey ha muerto, viva el rey, o el rey ha muerto, larga vida al rey, es un lema que se emplea como expresión ritual en la sucesión de las monarquías, especialmente en el reino de Francia (Le roi est mort, vive le roi, usada desde 1422 -sucesión de Carlos VI de Francia por Carlos VII de Francia-) y en la corona británica (The King is dead, long live the King, usada en lengua francesa desde 1272 -sucesión de Enrique III de Inglaterra por Eduardo I de Inglaterra-)

Con tal lema se pretendía evitar la peligrosa situación política que se plantea en un interregno (alguna interrupción en la transición monárquica), además de servir como última ocasión de vitorear al rey fallecido y primera ocasión de hacerlo con el nuevo rey, con lo que ello conlleva de significado político: la expresión de la fidelidad de los súbditos al rey y (especialmente en el contexto de la sociedad feudal) la renovación automática de los lazos del vasallaje.

One minute I held the key (Por un minuto yo tenía la llave…)
Next the walls were closed on me (… y las paredes estaban cerradas ante mí.)
And I discovered that my castles stand (Y descubrí que mis castillos estaban construidos…)
Upon pillars of salt and pillars of sand (…sobre pilares de sal y pilares de arena.)

Se refiere a cuando Luis XVI se convirtió en un rey, y descubrió lo mal que estaba la situación del país, que estaba atrapado. Se convirtió en el rey [de una nación en decadencia]. Eso trajo el poder absoluto (restaurado en tiempos de Luis XIV), pero también un montón de responsabilidades, y una esperanza de cambio de la gente de Francia, que vivía en la miseria durante tanto tiempo ya que Dios trajo a un nuevo rey joven (Luis XVI gobernó a los 19 años de edad). “Pilares de arena” es una referencia a la parábola bíblica dada por Jesús sobre el descuidado que construyó su casa sobre la arena, y el sabio que lo construyó sobre roca sólida, los malos tiempos se llevaron la casa sobre la arena, mientras que, la casa sobre la roca siguió en pié. Clara referencia a la situación de Francia en aquella época, Luis  XVI asumió la responsabilidad de una casa erguida sobre la arena y no sobre la roca.

My missionaries in a foreign field (Mis misioneros en una tierra extranjera)

Luis XVI fue reconocido como un rey sabio: leía mucho, y era un apasionado por la geografía y la navegación marítima. Estaba enviando misioneros para descubrir y estudiar países extranjeros. De hecho, cuentan que Luis XVI, pese a las protestas en su contra, nunca paró de leer en ningún momento.

For some reason I can’t explain (Por alguna razón que no puedo explicar)
Once you’d gone there was never (Una vez que vas, nunca…)
Never an honest word (…nunca hubo una palabra honesta.)
That was when I ruled the world (Así era cuando yo gobernaba el mundo.)

Dicen que la historia siempre está escrita por los ganadores, y eso es cierto. Después de la revolución, el rey fue recordado cómo “débil, sin personalidad, dominado por su mujer, estúpido, gordo, bueno para nada”, muchos creen que todas las acusaciones en contra de Luis XVI eran llanamente falsas mientras otros lo tildan de tirano. Algunos creen que Luis XVI amaba a su pueblo tanto que no quería derramar sangre, incluso cuando los tiempos se ponían difíciles, creía en una revolución (pero monárquica, por eso de alguna manera, él lideró la revolución). Luis XVI podría haber derramado sangre y así hubiera mantenido el orden del país, pero no lo hizo, esa fue la opción más segura para él, pero no quiso hacerlo. La sangre tenía que ser derramada en ese momento de todos modos, así que pagó con la suya, se le oyó decir cuando estaba a punto de ser guillotinado:

«¡Pueblo, muero inocente de los delitos de los que se me acusa! Perdono a los que me matan. ¡Que mi sangre no recaiga jamás sobre Francia!»

El verdugo que lo asisitó refirió más tarde en sus memorias que «El Rey soportó todo eso con una compostura y una firmeza que nos asombró a todos nosotros. Estoy convencido de que sacó su fortaleza de los principios de la religión, de los que nadie parecía más convencido y afectado que él». Uno o dos minutos después de las diez y veinte, Luis XVI fue finalmente guillotinado.

He dicho todo esto para hablar de la parte cuando la canción dice: “Una vez que me vaya, nunca hubo, nunca una palabra honesta”, es como el rey se siente decepcionado al ver cómo fue malentendido: No hay reconocimiento de todos los esfuerzos que el trató de hacer para arreglar la situación. Se sentía traicionado por su gente. No aceptaba que él fuera culpable (¡Pueblo, muero inocente de los delitos de los que se me acusa!, ¡Que mi sangre no recaiga jamás sobre Francia!)

It was the wicked and wild wind (Fue el viento embrujado y salvaje…) Blew down the doors to let me in (…que tiró las puertas para dejarme entrar.) Shattered windows and the sound of drums (Ventanas rotas y el sonido de tambores…) People couldn’t believe what I’d become (…la gente no podía creer en lo que me había convertido.)

It was the wicked and wild wind (Fue el viento embrujado y salvaje…) Blew down the doors to let me in (…que tiró las puertas para dejarme entrar.): El 20 de junio de 1792, la muchedumbre en armas atacó por primera vez las Tullerías, lugar en dónde Luis XVI y su familia se habían refugiado de las fuerzas rebeldes. Tanto sus apologetas como sus detractores atribuyen a Luis XVI en esa ocasión una fría impasibilidad Ni siquiera tembló cuando un rebelde despotricó contra él diciendo: «Señor, tenéis que preocuparos en escuchar, sois un bribón. Siempre nos ha engañado y seguirá haciéndolo. Nuestra paciencia se ha agotado. ¡La gente está harta de sus puestas en escena!» Mientras afirmaba esto, obligó al soberano a asomarse al balcón. El soberano aceptó impasible ponerse el gorro frigio y bebió vino a la salud del pueblo.

Los acontecimientos del 20 de junio anticiparon lo que ocurriría el 10 de agosto, cuando una insurrección popular liderada por los hébertistas derrocó el gobierno municipal de la capital para instaurar una comuna rebelde y presionar a la desacreditada Asamblea Nacional para destronar al Rey. Aquel día tuvo lugar el más violento asalto al edificio, que sentenció la caída definitiva de la monarquía francesa. En las Tullerías murieron todos los guardias suizos del palacio, un gran número de criados y algunos aristócratas al quedarse para defender a la familia real que ya no se encontraba en el palacio.

Shattered windows and the sound of drums (Ventanas rotas y el sonido de tambores…) People couldn’t believe what I’d become (…la gente no podía creer en lo que me había convertido.): Luego de estos sucesos, la Asamblea se había convertido ya en Convención por la seguridad nacional, decidida a encerrar a la familia real. El soberano tuvo que asistir a la creación de un gobierno provisional únicamente formado por revolucionarios. La tarde del 13 de agosto de 1792, el rey Luis XVI fue oficialmente detenido y hecho prisionero en el Temple, una torre parte de una propiedad del Estado y que perteneció a la Orden de los Templarios, transformada en prisión para la familia real. Luis también tuvo que soportar varias groserías por parte de los guardias, que además de empezar por llamarlo Monsieur (Señor) o incluso Louis (Luis) en vez de Majesté (Majestad), ensuciaron las paredes exteriores de la torres con dibujos obscenos o pintadas amenazadoras. El 21 de septiembre, los prisioneros sintieron un gran clamor de tambores que venía de la ciudad. Desde el exterior una voz imperiosa proclamó que la monarquía había sido abolida oficialmente y había nacido la República. Hito que marcó el fin de una era. Mientras tanto, sólo y abandonado, Luis XVI sólo esperaría la muerte.

Revolutionaries wait (Los revolucionarios esperan)
For my head on a silver plate (…mi cabeza en una bandeja de plata.)
Just a puppet on a lonely string (Solo una marioneta con una cuerda solitaria…)
Oh who would ever want to be king? (…oh, ¿quién podría querer ser rey?)

Esta parte confirma más que nunca lo que he dicho: esta canción es REALMENTE acerca de Luis XVI. Estamos hablando de “revolucionarios” (los republicanos franceses), “cabeza”, pero sobre todo (que es para mí una gran manera de poner fin a la canción), “¿Quién querría ser rey?” Parte que se refiere a la “etiqueta” que dieron a Luis: “Louis XVI, el hombre que ne voulait pas roi” (Luis XVI, el hombre que no quería ser un rey). Luis XVI no estaba de acuerdo con la nueva Constitución , pero consintió tras ser obligado a firmar la Constitución civil del clero y pronunció estas palabras: «En tales condiciones, preferiría ser Rey de Metz antes que seguir siendo Rey de Francia».

I hear Jerusalem bells are ringing, roman cavalry choirs are singing. (Escucho que las campanas de Jerusalém están sonando, los coros de la caballería romana están cantando.)

En la Francia antigua, las campanas y los coros anunciaban la ejecución mediante la guillotina.

I know Saint Peter won’t call my name (Sé que San Pedro no dirá mi nombre)

Esta parte refiere a la tradición popular de San Pedro custodiando las puertas del Cielo. Él dice que no dirá su nombre por haber fallado, por no haber resguardado la religión católica de la Revolución. Por no haber sido lo suficientemente táctico para poner las cosas en control.

La canción termina con una magistral frase…

Never an honest word, but that was when I ruled the world

“Una vez que me vaya, nunca hubo, nunca una palabra honesta”, es como el rey se siente decepcionado al ver cómo fue malentendido: No hay reconocimiento de todos los esfuerzos que el trató de hacer para arreglar la situación. Se sentía traicionado por su gente. No aceptaba que él fuera culpable (¡Pueblo, muero inocente de los delitos de los que se me acusa!, ¡Que mi sangre no recaiga jamás sobre Francia!).

Con respecto al título, Chris Martin, vocalista y líder de Coldplay, encontró la manera de enlazar la historia de Luis XVI con la pintura “Viva la Vida” de Frida Kahlo.

Según la revista Rolling Stone, en cierta ocasión el vocalista del grupo vio la frase “Viva la vida” escrita dentro de un cuadro de la pintora mexicana Frida Kahlo. En la presentación del disco, Matin, explicó que le llamó la atención el ver como una persona  que lo había pasado tan mal en su vida (Frida Kahlo sufrió la polio, la rotura de una vertebra y dolor crónico durante décadas y falleció cuando tan solo contaba 47 años) pintó hacia el final de sus días (1954) el cuadro “Viva la vida” como un canto a la esperanza y al optimismo.

“Viva la Vida” es una obra maestra de este grupo, para mí es su canción cumbre. A grandes rasgos, el significado entero de la canción, se encuentra en su título.

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