Pacientes con parálisis total podrán hablar a través de un ordenador

¿Uno de los grandes beneficios de la era de la computadora? Fácil, comunicación a través de grandes distancias.

Pero algunas personas ni siquiera pueden hablar con gente que está al lado de ellas. Para ayudar a resolver ese problema, unos investigadores en Europa han desarrollado un dispositivo que ayuda a los pacientes paralizados a comunicarse. Imagina aunque sea durante unos segundos que eres plenamente consciente de todo lo que te rodea, de tu entorno, de tu gente, del aire que respiras… pero eres incapaz de moverte, de comunicarte, de expresar ninguna emoción o si quiera mover un dedo. Estos pacientes están de suerte: ahora podrán hablar.

“¿Eres feliz?” Esta es una de las preguntas que el equipo del profesor Niels Birbaumer planteó a cuatro personas con parálisis total. “El resultado -dice Birbaumer- anula mi propia teoría de que las personas con el síndrome de cautiverio no son capaces de comunicarse. Los cuatro pacientes respondieron a las preguntas personales usando solamente sus pensamientos. Si podemos replicarlo en más pacientes, creo que podríamos restaurar la comunicación en estados totalmente bloqueados para las personas con enfermedades motoras”.

Birbaumer es neurocientífico del Centro de Bioingeniería y Neuroingeniería de Wyss en Ginebra, Suiza. Allí desarrollan diferentes investigaciones para intentar mejorar a través de los avances en ciencia distintos aspectos de la vida de personas con enfermedades paralizantes. Entre ellas se encuentra la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), que va progresivamente anulando la capacidad del ser humano para mover cualquier músculo, hasta llegar a hacer de su cuerpo una verdadera “cárcel”, dado que mantienen sus capacidades cerebrales.

Este tipo de tecnología (BCI) se basa en la adquisición de ondas cerebrales para luego ser procesadas e interpretadas por un ordenador, estableciendo un camino para interactuar con el exterior mediante nuestro pensamiento. Dado que las BCI no requieren de ningún control muscular para funcionar, proporcionan una vía potencial para restaurar la comunicación en aquellos con parálisis total.

La desconexión cerebrobulboespinal se debe a una lesión en el tallo cerebral a nivel de la protuberancia anular. Una condición donde el paciente está alerta y despierto, pero no puede moverse o comunicarse verbalmente debido a una completa parálisis de casi todos músculos voluntarios en el cuerpo (a excepción de los ojos, si es que no es extrema o total). Obviamente, esto da una idea de lo sumamente frustrante y desesperante que debe ser.

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Resonancia magnética de una persona con esclerosis lateral amiotrófica.

Por eso lo anunciado esta semana es sorprendente. En el estudio los científicos del Wyss Center for Bio and Neuroengineering evaluaron a esas cuatro personas con esclerosis lateral amiotrófica, una enfermedad degenerativa de tipo neuromuscular que se origina cuando las células del sistema nervioso denominadas motoneuronas disminuyen gradualmente sus funciones hasta morir, produciendo una parálisis muscular progresiva de pronóstico mortal. Una dolencia que forma parte del síndrome de cautiverio o desconexión cerebrobulboespinal.

Estos pacientes completaron de 20 a 46 sesiones a lo largo de varias semanas donde se les hicieron preguntas que requerían de un “sí” o un “no”. Lo sorprendente fue que los investigadores hicieron uso de un tipo diferente de BCI que detecta cambios en el flujo sanguíneo en el cerebro (como una máquina de resonancia magnética funcional).

Con esta configuración los pacientes fueron capaces de responder a preguntas afirmativas con un “sí” o negativas con un “no” centrando su atención de una manera específica, lo que causó dos patrones distintos de cambios en el nivel de oxígeno en la sangre que podrían ser detectados y clasificados por la interfaz. Dicho de otra forma, la interfaz fue capaz de interpretar las respuestas de estas personas, de descifrar sus pensamientos. Y esto es una revolución.

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Esquema funcional de BCI.

El profesor Birbaumer concluye: “Al principio nos sorprendieron las respuestas positivas cuando cuestionamos a los cuatro participantes sobre su calidad de vida. Los cuatro habían aceptado la ventilación artificial con el fin de mantener su vida cuando su respiración autónoma se hizo imposible, de modo que, en cierto sentido, ya habían elegido vivir. Lo que observamos fue que siempre y cuando recibieran atención satisfactoria en el hogar, su calidad de vida era aceptable. Es por esta razón que, si pudiéramos hacer esta técnica ampliamente disponible clínicamente, tendría un enorme impacto en la vida cotidiana de las personas con síndrome de cautiverio”.

En un caso, una familia solicitó que los investigadores preguntaran a uno de los participantes si estaría de acuerdo en que su hija se casara con su novio ‘Mario’. La respuesta fue “No” nueve de cada diez veces. El profesor John Donoghue, Director del Centro Wyss, considera que esta nueva tecnología que permite “leer” el pensamiento puede tener un desarrollo amplio. “Estará disponible para las personas con parálisis resultante de ALS, accidente cerebrovasculares o lesiones de la médula espinal. La tecnología utilizada en el estudio también tiene aplicaciones más amplias que creemos que podrían desarrollarse para tratar y vigilar personas con una amplia gama de trastornos neurológicos”.

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Un éxito sin precedentes, ya que hasta ahora se pensaba que las personas con el síndrome de cautiverio total (extremo) carecían del tipo de pensamiento para el uso del BCI.

La técnica utilizada en el estudio combina avances en espectroscopia infrarroja cercana (NIRS) combinada con electroencefalografía (EEG) para medir la oxigenación sanguínea y la actividad eléctrica en el cerebro. Mientras que otras técnicas han permitido previamente a algunos pacientes paralizados comunicarse, este es hasta ahora el único enfoque exitoso para restablecer la comunicación a las personas que tienen síndrome de bloqueo completo.

Un éxito sin precedentes, ya que hasta ahora se pensaba que las personas con el síndrome de cautiverio total (extremo) carecían del tipo de pensamiento para el uso del BCI. Ahora no sólo se pueden comunicar, también podrán mostrar su estado de ánimo. Quizás lo más importante, la tecnología ya ha restaurado las capacidades de comunicación de cuatro personas que habían estado mudas durante años. Imagínense cómo estos pacientes y sus familias debieron sentirse cuando pudieron finalmente “hablar” de nuevo. A pesar de los retos en la investigación de interfaz cerebro-computadora, los resultados como este son los que nos hacen seguir adelante.


Artículo y publicación científica original en PLOS Biology.

Vía |  Independent – The Daily Beast

 

 

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